Número 137 III-IV 2011 
18 €

 

 


Más madera. Dúctil y expresiva, la madera ha tenido varias vidas en la arquitectura. Primero, como material tradicional, abundante y eficientemente trabajado por los artesanos. Después, como rémora para la modernidad, hasta que su transformación en un producto industrial isótropo y resistente permitió que los arquitectos volviesen a interesarse en ella, si bien más por sus cualidades expresivas que por las constructivas. Hoy, las demandas medioambientales, la aparición del diseño digital y el uso creciente de herramientas robotizadas abren nuevos e inesperados caminos al uso arquitectónico de este añejo material

 


Enrique Nuere
Tradición recuperada
La madera en la España actual
Achim Menges
Megabytes de madera
El nuevo Diseño Computacional
Jan Willmann
El ebanista digital
Hacia la fabricación robotizada

Obras / Proyectos

De la 'folie' al edificio. Del árbol a la tabla, de la tabla al laminado y del laminado al bit. Recorriendo este camino, se advierten los asimétricos saltos cualitativos sufridos por la madera, en los que ha pasado de ser un material casi arcaico a otro insospechadamente tecnológico. Esta metamorfosis está presente en un conjunto de ejemplos recientes, agrupados en dos categorías. Por un lado, un catálogo de folies lígneas —cuatro pequeños pabellones, una torre de vigilancia y una dotación social— donde se exploran con medios digitales y robóticos las nuevas posibilidades del material; por el otro, una familia proteica de intervenciones de tamaño medio que tanto en Oriente —dos edificios de geometría compleja y una pequeña escuela de bambú— como en Occidente —un pabellón agrícola, unas viviendas y una biblioteca— ilustran los nuevos usos de la madera.

 


Menges y Knippers, Alemania
Gramazio & Kohler,Suiza
Patkau Architects, Canadá
Adjaye Associates, Reino Unido
TYIN Tegnestue,Tailandia
Kengo Kuma, Japón
Shigueru Ban/KACI, Corea del Sur
PT Bamboo Pure, Indonesia
De Leon & Primmer, EE UU
Bernard Bühler,, Francia
M57 arquitectos,España

Arte / Cultura

Memoria del comunismo. Dos libros recientes de fotografía dan cuenta de la desconocida y sorprendente arquitectura de los últimos años de la URSS y de los insólitos monumentos construidos en la Yugoslavia socialista.

 

Frédéric Chaubin
Comunismo cósmico
Willem Jan Neutelings
Conmemorar el olvido

Visiones expresionistas. La celebración de los 150 años del nacimiento de Rudolf Steiner coincide con dos exposiciones sobre Bruno Taut, lo que permite actualizar nuestra mirada sobre la obra de estos singulares artistas.
Eduardo Prieto
Quimeras de cristal
Kosme de Barañano
Templos de la expresión
El medio es el mensaje.Luis Fernández-Galiano reseña dos obras de Beatriz Colomina sobre arquitectura y medios de comunicación. Además, textos sobre Jane Jacobs; Open, de Manuel Gausa y El mito de la máquina, de Lewis Mumford.
Historietas de Focho
Arquitectos Indignados
Autores varios
Libros
Técnica / Construcción

Innovación en detalle . El nuevo auditorio de Francisco Mangado en Teulada abre la sección dedicada a innovación tecnológica, en la que se incluye también un artículo sobre la aplicación de los principios de tensegridad en las envolventes, segundo de una serie sobre la fachada ligera. Además, un catálogo de productos, clasificados temáticamente, presenta algunas novedades aparecidas en el mercado, como los nuevos usos del ETFE, el desarrollo de SUDS (Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible), dos sistemas modulares industrializados y ecoeficientes, placas flexibles y paneles ecológicos con derivados lígneos y, finalmente, un elenco de productos relacionados con la madera..

 

Francisco Mangado
Auditorio en Teulada
Paricio y Pardal
Diseños de tensegridad
Productos
Envolventes
Hidráulica
Industrialización
Madera
En breve


Para terminar, un texto que, tras los últimos sucesos del mundo árabe y Noruega, da cuenta del fracaso del proyecto de la Europa multicultural.
Luis Fernández-Galiano
Murciélagos en la mezquita
 

 

Luis Fernández-Galiano
Más madera

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Necesitamos más madera. La técnica de la construcción reclama más madera por la eficacia de sus prestaciones estructurales y por la ductilidad de sus usos experimentales; la ética de la naturaleza demanda más madera por su condición de recurso renovable y por la facilidad material de su reciclaje; y la estética de la percepción exige más madera por su calidez al tacto o la mirada y por su evocación de orígenes o principios. Si la tríada vitruviana sirve todavía para calibrar el mundo, la firmitas de la madera está presente en el excelente comportamiento de sus armazones, ligeros y resistentes a la vez; su utilitas reside en esa sostenibilidad que la ha convertido en el material favorito del movimiento verde; y su venustas ha de buscarse en la empatía que suscita una textura biológica marcada con la memoria de su crecimiento. La razón pura del cálculo, la razón práctica de la moral y el juicio artístico coinciden en valorar la humilde madera.

«Vuelve la madera que nunca se fue». Hace ya quince años dedicamos un número (Arquitectura Viva 48, mayo-junio 1996, 'De madera') a este material intemporal, y en él llamábamos la atención sobre la inevitable paradoja de comentar su retorno cuando no había dejado de usarse en todas las geografías y climas del planeta, y sobre lo discutible de seguir utilizando esa denominación convencional cuando las manipulaciones técnicas lo habían transformado en un producto casi enteramente artificial: «Así pues, ni vuelve ni es madera». Pero al mismo tiempo subrayábamos allí la sintonía del material con la creciente conciencia de la naturaleza, y dejábamos constancia de que, si el estilo posmoderno fue pétreo y solemne, y si la gramática deconstructiva se fabricó con vidrios y metales diagonales soportados por hormigones escultóricos, «la nueva sobriedad de estos tiempos de silencio recurre al lenguaje lacónico de la madera».

De hecho, no parece que la madera sea incompatible con el clasicismo o con las geometrías descoyuntadas, como evidencian la edificación tradicional o las carpinterías teatrales de los constructivistas, ni que la abstracción minimalista se exprese sólo con ella, porque sus materiales preferidos han sido más bien el vidrio y el acero. Si hoy, tres lustros después, advertimos una renovada popularidad de la madera, la causa debe quizá buscarse en sus virtudes ecológicas y en los avances técnicos que permiten emplearla eficaz y económicamente en una gran variedad de circunstancias. Estos avances, que en nuestro anterior número procedían en su mayor parte del campo de la química, provienen ahora, en las experiencias más singulares, del territorio de la informática, que está transformando el procesado y puesta en obra de la madera como está alterando la arquitectura toda. Necesitamos más madera, pero la usaremos como un material digital.