Número 138 V-VI 2011 
18 €

 

 


Mosaico Colombia. Aquejada no hace más de una década por gravísimos problemas que parecían no tener solución, Colombia es hoy optimista. La acción coordinada de las distintas administraciones, unida al fortalecimiento de la conciencia ciudadana, ha alterado sustancialmente la situación precedente, a cuya transformación ha contribuido de manera decisiva la arquitectura entendida como una herramienta cívica de primer orden. En este contexto, las nuevas generaciones de arquitectos trabajan en red y se mezclan con las figuras consagradas, herederas de una modernidad singular que está dando hoy sus frutos más sociales.

 


José Ramón Moreno
Herencia compartida
La modernidad colombiana
Silvia Arango
El lugar de lo público
Un país y tres geografías
Miguel Mesa
Campos de exploración
Las nuevas generaciones

Obras / Proyectos

Vocación social. Colombia es un país con paisajes diversos en el que conviven varias generaciones de arquitectos. Esta complejidad geográfica y temporal es capaz, sin embargo, de enriquecer el rasgo definitorio compartido por toda su arquitectura más reciente: la sensibilidad social. Seis ejemplos dan cuenta de ella: dos edificios deportivos en Medellín, concebidos como intervenciones de regeneración de tejidos urbanos consolidados; dos dotaciones culturales, situadas en Medellín y Bogotá, orientadas a fortalecer algunos espacios urbanos precarios; finalmente, dos obras singulares en la capital antioqueña: una escuela infantil y la infraestructura de Metrocable, obras paradigmáticas en su objetivo de ganar para la ciudad territorios tradicionalmente marginados.

 


Plan:b / Mazzanti
Coliseos deportivos, Medellín
Paisajes Emergentes
Centro acuático, Medellín
Ana E. Vélez y Lorenzo Castro
Jardín botánico, Medellín
Daniel Bonilla
Edificio universitario, Bogotá
Ctrl G / Federico Mesa
Escuela infantil, Medellín
Echeverri, Rodríguez, Montoya
Metrocable y PUI, Medellín

Arte / Cultura

Dos maestros artesanos. La exposición dedicada a Jean Prouvé en la galería Ivorypress de Madrid coincide con el cincuenta aniversario del teatro ambulante del genial y prematuramente fallecido Emilio Pérez Piñero.

 

Jorge Sainz
Elegancia industrial
M. Cámara y F. González
Mecánica utópica

De Nueva York a Venecia. Dos visiones divergentes del arte: la poética de la destrucción en la mirada del artista Francesc Torres sobre los restos del 11-S; y la del mercado, presentada en la babilónica Bienal de Venecia.
Francesc Torres
Escombros de la memoria
Richard Ingersoll
En la Babel del arte
El triunfo de la ciudad. Luis Fernández-Galiano reseña un singular elogio de la densidad urbana escrito por Edward Glaeser. Además, textos sobre el expresionismo, la modernidad sudamericana y la arquitectura de las ruinas.
Historietas de Focho
Prouvé
Autores varios
Libros
Técnica / Construcción

Innovación en detalle. El nuevo Museo Interactivo de la Historia de Lugo, de Nieto & Sobejano, abre la sección dedicada a la innovación tecnológica, en la que se incluye también un artículo sobre la relación creativa entre los arquitectos y los industriales en el desarrollo de las carpinterías, tercero de una serie de seis sobre la fachada ligera. Además, un texto sobre el uso del bambú en la arquitectura, y un catálogo de productos, clasificados temáticamente, que presenta algunas novedades aparecidas en el mercado, como muros vegetales, sistemas industrializados de rotomoldeo, nuevos aislamientos ecológicos, aplicaciones inéditas de materiales y sistemas cerámicos, y un elenco de productos recibidos.

 

Nieto & Sobejano
Museo de la Historia de Lugo
Paricio y Pardal
Carpinterías imaginadas
Productos
Envolventes
Industrialización
Aislamientos
Materiales
En breve


Para terminar, un artículo que hace balance de los sucesos del 11-S a la luz de los acontecimientos políticos, económicos y culturales posteriores.
Luis Fernández-Galiano
Cero más diez
 

 

Luis Fernández-Galiano
Combinado Colombia

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El cambio de Colombia conmueve y convence. Tras la etapa sombría del narcoterrorismo, las guerrillas y los paramilitares, la última década ha alumbrado un país nuevo, y con él una arquitectura de estimulante vivacidad. Todo es excesivo en la cuna de García Márquez y Botero, y excesivo ha sido también este tránsito vertiginoso de las páginas de sucesos a las páginas de cultura, impulsado por la presidencia de Uribe, pero también por alcaldías ejemplares como la de Sergio Fajardo en Medellín, una ciudad que se ha convertido en el símbolo de este renacimiento. Hace apenas veinte años, la capital antioqueña se asociaba sobre todo a Pablo Escobar y a su cartel criminal, y los que la visitamos entonces pensábamos que la voz más genuina de ese lugar y ese tiempo era paradójicamente el trasterrado Fernando Vallejo, que desde México —por cierto como Álvaro Mutis, que por motivos bien distintos se exilió también allí— hacía más grande a su ‘mala patria’ con su prosa musical, rencorosa e inconfundible. Pero hoy Medellín ha transitado, como quería su carismático alcalde, ‘del miedo a la esperanza’, y realizaciones como el Metrocable, las dotaciones culturales o el conjunto deportivo para los Juegos Suramericanos son a la vez herramientas de transformación social y emblemas de su pujanza: «la más educada», como rezaba el lema programático de la alcaldía, ha sido también la ciudad más celebrada por su arquitectura.

Este auge actual no surge de la nada, porque Colombia puede presumir de una muy rica y estratificada cultura constructiva, que privilegia la continuidad sobre las rupturas retóricas o los desencuentros generacionales, en ocasiones demasiado presentes en su debate arquitectónico. La sombra colosal del desaparecido Rogelio Salmona se proyecta todavía sobre la escena profesional de Bogotá y del resto del país, y aun aquellos que se declaran ajenos a su influencia han acudido, como hiciese el discípulo de Le Corbusier, a beber en las fuentes de la vanguardia europea, en el fondo compartiendo idéntico espíritu de permeabilidad esponjosa a las ideas y las formas de su tiempo. Tan próxima a España por tantos motivos, desde las raíces coloniales hasta la popularidad contemporánea de figuras como Carlos Vives, Juanes o Shakira, la Colombia del café, las esmeraldas y las flores es hoy también la Colombia de la arquitectura, y en las presidenciales de 2010 seguimos con emoción la campaña del tándem formado por dos alcaldes matemáticos, un paisa y un bogotano, que habían hecho de los proyectos municipales un instrumento de regeneración cívica. Hace medio siglo surgió en Medellín un movimiento literario nihilista, inspirado por el existencialismo y el dadaísmo, que se hizo llamar ‘nadaísmo’; la ambición generosa de la Colombia actual ha celebrado el aniversario fundando el ‘todoísmo’ en Bucaramanga.