| Número 64
I-II 1999 2.200 Pta (13,22 €)
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Contenido
Continente residencial.
Desde el conjunto mixto hasta el edificio entre medianeras del centro histórico,
este recorrido por la Europa residencial —de Suiza y Austria a Holanda,
pasando por Alemania y Francia— se fragmenta en cuatro apartados que ayudan
a orquestar un panorama abigarrado y heterogéneo. A través
del comentario crítico de proyectos representativos de cada uno
de ellos, Justo Isasi, Alberto Pieltain, Ginés Garrido y Carlos
Verdaguer detectan las líneas innovadoras y dejan constancia de
los temas recurrentes.
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Sumario
Bürgin, Nissen y Wentzlaff
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| Edificios:
proyectos y realizaciones
Conjuntos. Elementos de la casa y de la vivienda pueden combinarse tanto para resolver demandas de carácter urbano como para integrarse en el paisaje. |
Arquitectura
Dominique Montassut, Villejuif Fink y Jocher, Regensburg Peter Zumthor, Biel-Benken |
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| Bloques. Las ciudades europeas continúan extendiéndose con variantes que intentan actualizar un sólido tipo consagrado por el Movimiento Moderno. | Kees Christiaanse, Amersfoort
Hild y Kaltwasser, Kempten Heide y Von Beckerath, Berlín |
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| Torres. Hace tiempo se puso en cuestión la idoneidad social de una forma de alojamiento que ahora se reivindica en contextos densamente poblados. | Coop Himmelb(l)au, Viena
Jacq. de Brouwer, Tilburg Liesbeth van der Pol, Almere |
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| Intersticios. A través de operaciones de sutura que exigen a veces la precisión del cirujano se persigue restañar el desgaste de los tejidos consolidados. | Odile Seyler, París
Henri Ciriani, Colombes Van den Bergh, Maastricht |
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| Libros,
exposiciones, personajes
Antologías neoyorquinas. En este final de siglo proliferan revisiones de las vanguardias como las que han propuesto el MoMA y el Guggenheim sobre el legado de Jackson Pollock y Robert Rauschenberg. |
Arte
/ Cultura
Simón Marchán Pollock en la pintura Francisco Javier San Martín Medio siglo de Rauschenberg |
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| Roma barroca e ilustrada. En 1998 se cumplió el centenario de Bernini y en 1999 se celebra el de Borromini, dos genios del barroco enfrentados en Roma, donde un visionario ilustrado, Piranesi, construyó su única obra. | Jorge Sainz
Bernini y Borromini centenarios Alfonso Muñoz Piranesi arquitecto |
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| El ojo de la cámara. Cuando la fotografía deja de ser soporte para convertirse en argumento constatamos una vez más que la valoración crítica y el disfrute de la arquitectura depende en gran medida del ojo de la cámara. | Historietas de Focho
Herzog y De Meuron Autores varios Libros |
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| Interiorismo,
diseño, construcción
Museo, tradición y paisaje. Los paisajes donde surgen el museo suizo de Appenzell y el noruego de Karmøy permiten ofrecer reinterpretaciones abstractas de tradiciones constructivas locales; el enclave histórico francés del Museo de Bellas Artes de Nancy sugiere para su ampliación el diálogo con lo existente a través de motivos de la modernidad canónica; finalmente, el museo alemán de Neuss colabora en la regeneración de la cuenca industrial del Ruhr y se propone materializar la vieja aspiración de unir arte y naturaleza. |
Técnica
/ Estilo
Gigon y Guyer Museo Liner, Appenzell Snøhetta Museo de la Pesca, Karmøy L. y E. Beaudouin Museo de Bellas Artes, Nancy Erwin Heerich Museo Hombroich, Neuss |
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| Para terminar, Ignacio Paricio comienza una serie de artículos que ofrecerán un balance de la construcción arquitectónica en el siglo que termina; y Luis Fernández-Galiano recuerda al desaparecido maestro Aldo van Eyck. | Ignacio Paricio
La construcción convencional Luis Fernández-Galiano Van Eyck: el laberinto y la vida |
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Luis Fernández-Galiano
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| Europa es un continente sin contenido. El inventario
de su arquitectura residencial más reciente confirma un diagnóstico
venial: esta doncella ajada adolece sólo de vacuidad. Hueca de propósitos
o sueños, su vida confortable persevera bajo un atuendo elegante
y trivial. Del conjunto heteróclito al intersticio urbano, la vivienda
europea construye paisajes plácidos y previsibles, donde se pauta
la rutina próspera de sus habitantes conformes. Conservadora en
el fondo y renovadora en la forma, esta vivienda amable combina la convención
de los tipos con la invención de las pieles, y en esa subversión
cautelosa de la norma reside tanto su atractivo táctil como su matizada
fascinación visual.
Si la sugestión seductora de las fachadas nos asalta en ocasiones por sorpresa, la regularidad narcótica de las plantas remite menos al sobresalto que a los hábitos. Acorazada en la nada cotidiana, la residencia europea se complace en el fulgor mate del privilegio geográfico, fingiendo poder blindarse frente al territorio violento de la necesidad extrema: en este continente carenado sólo caben contactos contenidos, que amortiguan por igual emociones y tránsitos. Ante la ecuanimidad indiferente del entorno europeo, la vivienda despliega un versátil abanico de proyectos eclécticos, desde las maclas mixtas y las suturas quirúrgicas hasta las torres y bloques de la tradición moderna. En todos los casos, la piel de la ciudad se maquilla con el material
refinado de los revestimientos minuciosos, y en algunos, la conjunción
de la forma inesperada con la belleza impasible de un rostro insólito
otorga a la vivienda el privilegio del protagonismo urbano. Pero si ocasionalmente
se complace en el espectáculo arquitectónico, la residencia
europea no es en ningún caso una fábrica de sueños;
despojada de la dimensión utópica moderna, donde la forma
de la casa era otra forma de representar la forma de la ciudad, y donde
proyectar el futuro residencial equivalía a proyectar el futuro
urbano, la vivienda contemporánea no propone maneras diferentes
de vivir: nuestra casa duerme, pero no sueña.
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