Número 57
XI-XII 1997
1.900 Pta
(11,30 euro)






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Contenido
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Sumario
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Europa, europa. La hora cada vez
más cercana de la Europa unida sugiere una
visión panorámica, un posible
retrato continental que aquí se ha
intentado confeccionar combinando imágenes
a vista de pájaro de tres ciudades con
primeros planos arquitectónicos de tres
países. Si las ciudades son Londres, Roma y
Lisboa, capitales que se afanan en el
empeño de transformarse para el
próximo milenio modernizando su estructura
urbana y su oferta cultural, los países son
Alemania, Francia y Holanda, que exhiben el
liderazgo que les otorga su centralidad europea a
través de seis realizaciones recientes.
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Anatxu Zabalbeascoa
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Fiesta mayor
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Londres, hacia el nuevo milenio
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Alfonso Muñoz
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Jubileo urbano
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Roma, un pasado con futuro
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Adela García-Herrera
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Vísperas de feria
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Lisboa y los retos de la Expo 98
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Edificios: proyectos y realizaciones
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Arquitectura
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Técnicas alemanas. Los rascacielos de
Frankfurt y Essen simbolizan el músculo
económico de la Europa financiera, pero
también dan cuenta del interés
alemán por la vertiente ecológica de
la arquitectura de alta tecnología.
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Norman Foster
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Commerzbank, Frankfurt
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Ingenhoven, Overdiek, Kahlen
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Torre RWE, Essen
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Artes francesas. Un pequeño museo
parisiense y un centro de arte en la frontera
belga, realizaciones ambas de arquitectos
extranjeros, muestran que Francia conserva su
vigor cultural y su tradicional aperturismo
cosmopolita.
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Renzo Piano
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Atelier Brancusi, París
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Bernard Tschumi
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Centro de arte, Tourcoing
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Vanguardias holandesas. La sede de un canal de
radiotelevisión en Hilversum y el edificio
universitario de Utrecht representan el talante
innovador y la capacidad inventiva de los
Países Bajos para construir paisajes
nuevos.
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MVRDV
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Villa VPRO, Hilversum
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Rem Koolhaas/OMA
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Educatorium II, Utrecht
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Libros, exposiciones, personajes
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Arte / Cultura
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Recapitulaciones.
Numerosas exposiciones
celebrarán en 1998 el centenario de Aalto y
revisarán su legado; ese mismo objetivo
revisionista tienen dos muestras dedicadas a las
relaciones culturales entre Madrid y Barcelona.
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María Teresa Valcarce
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Visiones aaltianas
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Xavier Costa
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Barcelona-Madrid, ida y vuelta
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Colecciones polémicas. La
Fundación Guggenheim ha traído a
Bilbao parte de sus fondos para inagurar el museo
de Frank Gehry; y la Royal Academy de Londres
exhibe a los jóvenes artistas
británicos de la colección Saatchi.
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Francisco Javier San Martín
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El Guggenheim por dentro
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Guillermo Solana
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'Sensation', el arte del escándalo
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Repertorios en alza. Las editoriales se
apresuran a reunir el último siglo de la
arquitectura española en guías y
manuales, aunque continúan incrementando
con igual empeño sus fondos
monográficos históricos y
contemporáneos.
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Historietas de Focho
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Aldo van Eyck
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Autores varios
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Libros
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Interiorismo, diseño, construcción
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Técnica / Estilo
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La cuota suiza.
Los proyectistas de este próspero país
alpino, voluntariamente ajeno al proceso de
integración europea, construyen hoy una de
las arquitecturas más influyentes del
mundo. Las tres realizaciones destinadas a la
práctica deportiva poseen la cualidad
abstracta, el rigor geométrico y la
intensidad material que seducen tanto en el viejo
continente como en otras latitudes.
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Gigon y Guyer
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Centro deportivo, Davos
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Herzog y De Meuron
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Centro Pfaffenholz, St. Louis
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Livio Vacchini
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Gimnasio, Losone
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Para terminar, un análisis de productos
y sistemas relacionados con la
fenestración, un sector preocupado tanto
por la novedad como por la mejora de materiales y
técnicas tradicionales; y el comentario
sobre un trabajo de Koolhaas expuesto en Kassel.
Luis Fernández-Galiano constata la
desconcertante admiración del
holandés por el milagro urbano del sureste
asiático.
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Productos
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Ventanas
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Resumen en inglés
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Europa, Europa
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Luis Fernández-Galiano
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La fiebre asiática
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Luis Fernández-Galiano
Europa, Europa
En el umbral del euro, los europeos nos
sentimos pasajeros de un buque incierto. Al igual
que los inmigrantes de la película de Elia
Kazan resumían el temor y la esperanza en
la invocación repetida al continente
americano, los europeos reiteramos nuestro común destino con un mantra
escéptico y animoso: Europa, Europa. Ante
los desafíos de la economía global,
muchos son pesimistas respecto al futuro de esta
pequeña península de Asia; pero a la
vista de las calamidades sociales que afligen a
buena parte de la humanidad, es difícil no
sentirse afortunado por habitar en esta
región privilegiada del planeta, como el
tránsito dramático de las pateras en
el estrecho de Gibraltar se encarga
periódicamente de recordar.
Es difícil resumir la variedad y la
ambigüedad de Europa. Aquí se ha
intentado con una serie de edificios y
artículos que ilustran la hora del
continente a través de tres países y
tres ciudades. Alemania y Francia son los dos
pilares esenciales de la construcción
europea, y los Países Bajos la charnela
eficaz de ese núcleo central; por su parte,
el Londres del milenio, la Roma del Jubileo y la
Lisboa de la Expo 98 iluminan el panorama de los
socios periféricos: bien por su
condición insular y su vocación
atlántica, como el Reino Unido; bien por su
inestabilidad política y su indisciplina
económica, como la meridional Italia; bien
por su marginalidad geográfica y su
pequeña dimensión, como es el caso
de Portugal.
Los tres países centrales se
representan a través de seis obras
recientes. Alemania lo hace con dos rascacielos
que simbolizan el músculo financiero de la
Europa económica que tendrá en
Frankfurt su techo físico y su
corazón monetario: su edificio más
alto y su banco central. El vigor cultural y la
apertura cosmopolita de Francia se ilustra con dos
sedes de las artes: un museo en París
construido por un italiano para albergar el legado
escultórico de un rumano genial, y un
centro experimental levantado cerca de la frontera
belga por un suizo que reside en Nueva York. Por
último, el riesgo inventivo de ese paisaje
artificial que son los Países Bajos se
manifiesta a través de dos edificios
vinculados a la comunicación
académica o social: una sede universitaria
y otra de un canal de televisión.
Este retrato del continente construido con
fragmentos tiene algo de caricatura, e
inevitablemente recuerda el carácter
extravagante y jocoso de las cabezas abigarradas
de Arcimboldo. En la caracterización de
Europa, los edificios y las ciudades ocupan el
lugar de las frutas y hortalizas del pintor, y la
semejanza se procura con su disposición
arbitraria o ingeniosa. Pero este panorama de
formas iluminadas deja en sombra la mayor parte de
los dilemas y las incógnitas de la
Unión Europea, que todavía se
percibe como una amalgama de naciones
yuxtapuestas, embarcadas en un viaje impreciso y
azaroso, y en el cual la repetición
salmódica de su condición
común no garantiza la llegada feliz al
puerto de destino.
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